Se acerca el invierno o como decimos los fans de Juego de Tronos, «Winter is coming», con la llegada del frío toca hablar de algo que nunca he hablado y que a muchas personas con una enfermedad inflamatoria intestinal (EII) nos genera miles de dudas, la vacuna contra la gripe.
La pregunta que nos hacemos todas las personas con EII es «¿Y si la vacuna empeora mi enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa?, bastante mal estoy para arriesgarme a empeorar o al revés, bastante bien estoy, a ver si voy a entrar en brote». Como digo siempre, no soy médico pero consultando con tu especialista digestivo y él valorará si puedes vacunarte o esperar a la siguiente campaña. Siempre me han recalcado que cada cuerpo es un mundo y la enfermedad aunque lleve el mismo nombre reacciona de diferentes maneras.
Hace tres años, sobre estas fechas, mi especialista digestivo me comentó que debía vacunarme contra la gripe ya que en mi caso estaba débil, propenso a coger cualquier enfermedad contagiosa, con tratamiento biológico y coger una gripe no ayudaría mucho a controlar la enfermedad. Había pasado un año de la operación urgente de ostomía y sinceramente ni me lo pensé, no tenía ganas de volver a pasarlo mal con el Sr. Crohn.
Ese año justo se había dispensado menos vacunas y mi enfermera del Centro de Salud tuvo que solicitar más ya que no era el único caso que tenía para aplicar la vacuna. Yo novato e inconsciente dije «pincha en el brazo derecho mismamente», me advirtió de que el pinchazo puede ponerse algo rojo y notar síntomas como de un pequeño resfriado. En qué hora dije pincha en el brazo derecho, empezó a doler la zona del pinchazo, no es que sea un dolor insoportable, pero si molesto para una persona diestra, aprendida la novatada, ahora me están pinchando en el brazo izquierdo.
No voy a negar que al día siguiente de la vacuna estoy un poco «atontonado», leve dolor de cabeza y con ligero moquillo este de cuando estás en la calle muerto de frío y el dolor en el pinchazo como mucho me dura dos días. En esos casos, me tomo un paracetamol pautado por la enfermera que me ha vacunado.
La vacuna no me ha perjudicado en la enfermedad de Crohn, no he entrado en brotes ni ha empeorado la enfermedad y si la enfermedad ha empeorado, ha sido fuera de la época de gripe. Mi bicho tiene la manía de manifestarse en septiembre y octubre, le debe gustar esos meses porque es matemático.
Por desgracia, existen muchos bulos sobre las vacunas en general, pero como estoy hablando de la gripe contaré el más típico «la propia vacuna de la gripe te produce la gripe». Como dice la propia Organización Mundial de la Salud, las vacunas están elaboradas con virus muertos, es decir, inactivos y por ahora los muertos sólo resucitan en las películas. En esos casos es porque la persona ha sido contagiada previa a la vacunación y el virus tarda varios días en incubarse y manifestar los síntomas.
La vacuna no hace efecto inmediato, no es pincharse y a las dos horas estar inmunizado como si tomaras un paracetamol, tarda unas dos semanas en que tu cuerpo esté totalmente inmunizado.
En definitiva, las personas con una enfermedad crónica, como es nuestro caso, somos grupo de riesgo y es recomendable vacunarse para que la enfermedad no empeore en el caso de contagiarnos de la gripe. Evidentemente no es obligatorio y toda decisión es respetable, lo mejor es apuntarte todas las dudas en una hoja y exponerlas al especialista para que las resuelva. A partir de ahí, ya decides tú.
Espero que mi experiencia te haya ayudado y respondido alguna inquietud. A continuación dejo unos enlaces de referencia sobre vacunas y EII.
Última actualización: 27 de noviembre 2019